SIEM (Security Information and Event Management) es un Sistema de Gestión de Eventos e Información de Seguridad que sirve para monitorear, detectar, reconocer, analizar y responder a amenazas de seguridad en tiempo real.

Combina la gestión de eventos de seguridad (SEM, Security Event Management) y la gestión de la información de seguridad (SIM, Security Information Management) para proporcionar una visión centralizada de la seguridad en una organización. Fue Gartner quien, en 2005, acuñó el término SIEM para referirse a la combinación de las tecnologías SIM y SEM.

Para qué sirve un SIEM

Un SIEM es una herramienta clave para cualquier empresa que quiera proteger sus datos y cumplir con las normativas de seguridad. Estas son algunas de sus funciones más destacadas:

  • Recogida de datos, recopilando registros (logs) y eventos de seguridad de diversas fuentes: firewalls, servidores, bases de datos, antivirus, aplicaciones y servicios en la nube...

  • Monitorización en tiempo real de la seguridad en servidores, redes, dispositivos o aplicaciones.

  • Normalización y correlación, transformando los datos en un formato estandarizado y analizando eventos en tiempo real para detectar amenazas.

  • Creación de cuadros de mando que permiten visualizar y gestionar fácilmente toda la información en tablas y gráficos.

  • Generación de alertas, identificando patrones sospechosos o ataques avanzados.

  • Investigación y análisis de incidentes de seguridad.

  • Ayuda en la gestión (y automatización) de respuestas a amenazas.

  • Adecuación al cumplimiento normativo en materia de seguridad.

Cómo funciona un SIEM

Un SIEM es la principal herramienta de los Centros de Operaciones de Ciberseguridad (SOC) para la detección y respuesta a incidentes.

Tras recopilar datos, un SIEM agrupa y clasifica eventos según su origen y tipo. Utiliza soluciones basadas en Inteligencia Artificial para detectar patrones sospechosos, reducir falsos positivos al correlacionar información de distintas fuentes y automatizar procesos manuales asociados a la detección de amenazas y la respuesta a incidentes.

Si detecta una anomalía, el SIEM envía alertas al equipo de seguridad (se puede personalizar el sistema de aviso), clasifica incidentes según su gravedad y genera reportes que sirven tanto para auditorías como para analizar lo sucedido.

La configuración del SIEM se puede adaptar para que automatice respuestas y pueda, por ejemplo, bloquear una IP o aislar un dispositivo. También puede integrarse con herramientas SOAR para una respuesta coordinada. Además, un SIEM es escalable y pueden aumentarse o disminuirse sus capacidades en función de necesidades concretas.

De esta manera, permite anticiparse a ciberataques antes de que causen daño, reducir el tiempo de detección y respuesta ante incidentes y centralizar la seguridad en una única plataforma, en lugar de tenerla distribuida en múltiples herramientas separadas.

Tipos de SIEM

Existen varios tipos de SIEM según su modelo de implementación:

  • SIEM On-Premise (local). Está instalado en los servidores de la empresa, que tiene control total sobre los datos y la infraestructura.

  • SIEM en la Nube (Cloud SIEM). No requiere infraestructura propia por parte de la empresa, ya que está en la nube y es administrado por un proveedor. El acceso es en modo remoto.

  • SIEM Híbrido. Combina SIEM local y en la nube y resulta una opción especialmente útil para empresas con datos sensibles y necesidades de escalabilidad.