El pharming es un tipo de ciberataque que manipula el tráfico de internet para redirigir a una persona a un sitio web falso, aunque haya escrito correctamente la dirección del sitio legítimo.
La palabra pharming surge de la combinación de las palabras "phishing" y "farming" (cosecha), porque los atacantes "siembran" el código malicioso y esperan a que los usuarios "caigan" en su sitio falso.
Cómo funciona el pharming
El pharming puede producirse de dos maneras: el más habitual se produce cuando el atacante manipula el sistema de nombres de dominio (DNS) pero también puede ocurrir de manera individual, infectando un dispositivo de la víctima.
-
A nivel de red (DNS), los ciberdelincuentes atacan directamente un servidor DNS. Todos los que busquen una web específica serán enviados al sitio falso sin saberlo.
-
A nivel local (dispositivo de la víctima), un virus infecta un dispositivo personal y modifica el archivo hosts. Cuando intentas ir a una web, tu dispositivo lee ese archivo modificado y te redirige a la IP del atacante.
En ambos casos (DNS o dispositivo individual), cuando el usuario escribe una web legítima, el sistema lo redirige automáticamente a una página falsa que parece real.
El usuario introduce sus datos pensando que está en la página oficial y los ciberdelincuentes capturan esa información.
El objetivo es robar datos sensibles como contraseñas, números de tarjeta o información bancaria.
Diferencia entre pharming y phishing
Pharming y phishing son dos de los ciberdelitos más habituales. ¿Sabes cuál es la diferencia?
-
Phishing: el atacante envía un correo o mensaje falso con un enlace engañoso y necesita que hagas click.
-
Pharming: no necesitas hacer clic en ningún enlace; la redirección ocurre automáticamente y en segundo plano.
El pharming suele ser más difícil de detectar, ya que la url parece correcta, y, además, su alcance es masivo y puede afectar a todos aquellos que accedan a una determinada web.
Consejos para protegerte del pharming
Te damos una serie de recomendaciones que pueden ayudarte a detectar y prevenir el pharming.
-
Revisa que la web a la que accedes tenga HTTPS y certificado válido.
-
Mantén antivirus y sistema actualizados.
-
Evita redes wifi públicas inseguras.
-
Usa autenticación en dos factores (2FA).
-
Mira el candado del navegador. Si no aparece o el navegador muestra advertencias, desconfía.
-
Haz clic en el candado. Verás el certificado de seguridad y a quién pertenece el sitio.
-
Revisa la url con atención. A veces, solo cambia una letra.
-
Si algo se ve raro, sal de la página. Pueden ser errores de diseño, faltar logotipos, incorrecciones gramaticales o incoherencias en el idioma.
-
No hagas caso de peticiones de datos inusuales.
